miércoles, 10 de junio de 2015






Me faltan días para llegar hasta el aire rumoroso,
Siento la pesadumbre velando mi sombra.
Miro hacia dentro de las cosas en busca de un latido, de alguna verdad que me redima.
Preciso rebeldías que me fuercen a seguir la ruta demarcada por los astros.
Reclamo una mañana blanca, el sigilo del alba.
Si bien por más que anhele y busque mejores señales…
Cuesta llevar a la espalda el propio cuerpo y abrirse paso en el solemne vacío -recorrido inútil-, el camino nunca parece tener fin.
Inútilmente ya llorar con desconsuelo.
Mejor alzar los ojos con la sola razón de hallar descanso.

Descanso, de eternidad.