viernes, 16 de marzo de 2018


Dejamos en el día nuestro granito de historia, invisible a otros ojos
que no sean los nuestros.
Dejamos en el día señales en el ala del sombrero de la mañana,
y algunas gotas de sangre,
como fino rocío,
para regar la tierra.

Dejamos en el día  palabras y silencio,
la blanca y oscura emoción,
el cálido aliento y el hondo sentimiento que guarda nuestro pecho
y el fuego que llamea en mi interior.