lunes, 16 de noviembre de 2015








Si el hombre no perdiera la esperanza y dejara su luz resplandecer, de la mente y del alma brotaría, como de la tierra, un manantial.
Si e l hombre midiese por metros los hilos de sangre vertida en el devenir de su vida,
cosería las heridas abiertas en la piel del alma.

Si el hombre no perdiera la calma, ni se entregarla desmán de sus afanes, encontraría la paz. Llenaría de gloria su existencia, sanarían los males que minan sus entrañas y haría florecer el corazón.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Se descuelga la fina resudación sobre la desnuda frente de un maltratador
y baña el gesto adusto de su cara pertinaz e incorregible,
se le adentra en la boca y queda por un instante retenida
hasta que un hálito de aire la hace resbalar hacia el tragadero

donde quedará confinada, en la entraña del perturbado.

lunes, 2 de noviembre de 2015







No nos busquéis en la mordacidad de las palabras,
en la inutilidad del griterío, ni en la gesticulación sin más reseña.

Buscadnos en el temblor de los sonidos, en la reverberación de la afonía… donde las partículas de voz esplenden.
En ese punto de quietud donde los sueños y las señales,
el pasado y el porvenir, la suerte y el destino en combate con la edad añosa, asienta la pupila para prolongarse.

Buscadnos en la declinación del estío, donde curiosos los ojos, se yerguen en una aptitud de serena dignidad.

Buscadnos entre las rosas que exhalan dulzura
o al borde de ese río que es el vivir y donde corre nuestra sangre.