lunes, 24 de abril de 2017

Las noches duermen los sueños de la vida

Los no vividos
Los ya olvidados
Los de la infancia.
  
Los más recientes.
Los más hirientes
          Los sin sentido.

    Los más tranquilos.
Los que dan miedo 
Los que dan risa.

  Los que nos cuentan
 Los que se inventan
 Los prohibidos.

Los que desvelan
     Los que se anhelan
Los más apasionantes.

Los imposibles.
Los que se nos ponen tristes
Los que nos dan grima.

Los que nos duelen
Los que encadenan
Aquellos que con los que uno se recrea.

A todos: la noche les acuna.
Los sueños duermen…
¿Despertarán?


lunes, 17 de abril de 2017

Recuerda, díscolo mirlo,
cuando pretéritas albas rociaron las primaveras
todo el placer que palpitó en tus alas,
será la seda que lustre mi gastada edad.
Ahora, cuando el sol se desvanece,
cuando ya tus miedos no pueden sostener
ni su corpórea entidad, te invoco, pájaro loco,
a remontar el vuelo de mi fe.


jueves, 6 de abril de 2017

A lo lejos abril acecha entre los bosques.
El viento brama, verdea la campiña, blanquean las gotas de rocío.
El ávido reclamo de un astro araña el silencio con su centelleo vivaz.
El relámpago de una realidad estalla en el corazón de la primavera.
El sol se clava en el corazón de la música del viento y un hermoso misterio, como un crisol, funde los colores en un único orden.

A lo lejos el día se disuelve en dulzura y los sueños, tan llenos de color, terminan en la palma de mi mano.


lunes, 3 de abril de 2017

Por la ranura del recuerdo brotan voces.
Voces cristalinas como un arroyo de montaña.
Voces que ascienden diáfanas en un juego inocente
en la paz y la frescura del alba.
Voces que rebasan las blancas cimas de los montes,
como si fueran aves migratorias.

Voces exploradoras.
Voces anónimas, que asoman y asombran.
Las siento saltar, escalar declives del espacio,
viajar por las líneas que se quiebran a cada instante
y rodar como un embolo sin guía,
del pasado a mis oídos.

Llegan con el misterio de la fe o la sublimidad del milagro.