jueves, 29 de diciembre de 2016

Se duele el poeta, desvaría, se ufana.
Por descubrir, de pronto, insólitos pensamientos,
mientras el mundo arde.
Por deleitarse y envanecerse…
Por amasar con el oro y la plata las palabras.

Desvaría por la impronta de una luz poética.
Escribe su sueño, su pensamiento, sus osados deseos.

Se ufana por el hermoso espectáculo de ver impresos sus pensamientos.
Y es que, en fin, el poeta escribe sofismas con ardor y empeño.
Su aturdimiento, su ensombrecida mirada; lo hondo de su experiencia.

Su mísero vivir.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

La alegría
La alegría puede estar en las pequeñas cosas.
En el boscoso jardín, flor entre mil flores.
En las ondas prodigiosas del aire,
en los acordes del sembrado,
en el fruto cerrado,
en la amorosa fatiga,
en la brisa violeta de la anochecida;
en el cómplice silencio.
La alegría se aposenta en lo que tiene sentido.
Crece en la sonrisa de un niño,
en su misma inocencia.
Puede brotar de lo oscuro, como un ascua de luz.
Es un ave migratoria, va, vuelve…
A veces no se deja ver,
más puede percibir el alma desnuda del hombre.


domingo, 11 de diciembre de 2016

Bebamos el vino de la felicidad en copas del mejor cristal. 
Brindemos con el alma puesta en pie. 
Degustemos con alegre regocijo el dulce licor. 
Degustemos la bebida hasta agotar la noche y venga el alba 
abriendo el horizonte. 
Bebamos sin más.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Motivaciones para no morir
No morir antes de tiempo.
No morir en un ¡ay! anticipado al mañana.
No morir en medio de un sueño gris.
No morir con una urgencia y una impaciencia que puede calificarse de adecuada.
No morir después de todo con reconcomio.
No morir como un pez, vadeando en la vorágine de la vida.
No morir sin haber conocido la felicidad más viva.
No morir sin estar bien seguro de lo que haces.
No morir por el hecho de pasar a mejor vida.
No morir fingiendo que estas más vivo que los vivos.
No morir sólo porque te llegó el turno y dar paso al siguiente.
No morir a la hora en que la farmacia de la esquina echaba el cierre.
No morir apegado a la costumbre, juégate la vida en un casino, firma ante notario tal acción.

No morir sin un plan concebido de antemano, para ulteriormente…
No morir sin desvelar el secreto más oculto que siempre guardaste en el corazón para ti.
No morir de los males más comunes: enfermedad o hambre, sino por dignidad.
No morir con un sentimiento de culpabilidad por haber vivido en vano.
No morir sin cobrar el finiquito que te adeuda el destino.
No morir sin cancelar tus cuentas con la vida.

No morir sin pedir disculpas a la muerte por adelantarte al florecimiento del las lilas y llegar sin nada en las manos.
No morir por dejar muerto de ganas a quien te sigue el rastro con algún fin.
No morir como un arrepentido, en vísperas de juicio.
No morir sin cumplir la penitencia, si eres pío.
No morir sin billete de ida y vuelta.
No morir sin tener al diablo de tu parte. (Hay que tener amigos hasta en el infierno)

No morir en el nombre del padre o del hijo, ni en venganza de nadie: vendita sea la hora de la muerte si has firmado la paz con tu conciencia.
No morir sin brindar con todos tus parientes, por su suerte.
No morir sin decir a los que amas, adios… y a Dios pedirle perdón por tu osadía.

No morir por dejar en herencia –vanidad de vanidades-: tu memoria, tus versos y tu olvido. 

domingo, 27 de noviembre de 2016



SER SOL para brillar y azul
en los espejos de la tarde.
Ser deslumbrante reflejo
en un cielo despejado de nubes.

Ser fiel testigo en las alturas
y, desde tan alto pedestal,
darse cuenta de que la traza del hombre,
reviste de luz la tierra.




miércoles, 16 de noviembre de 2016

La vida puede ser: rocío matinal,
unas golondrinas surcando los cielos,
afables pensamientos.
Puede ser: la línea ondulante del oleaje,
un día primaveral,
la luz rosácea de la mañana,
el aleteo de una blanca mariposa.

Una verdad sonora,
un horizonte que se ensancha,

puede ser… La vida. 

miércoles, 9 de noviembre de 2016



Ella llea con la ilusión inmarchitable, la alegría.
Ella es pregunta y es respuesta y es el sol y es brisa marina y emite trinos estelares.
Ella es igual a un árbol en flor que se balancea dulcemente al soplo de las ilusiones.

Ella da razón de amor al alma mía

domingo, 30 de octubre de 2016

La vida no es nuestra.
Nos la dan en custodia y después de haber andado un tiempo dando vueltas por la tierra,

la dejamos ahí, cual hampo de luz, junto a nuestra alma.

sábado, 29 de octubre de 2016

Con los años aprendes que estar con alguien
porque te ofrece un buen futuro,
significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Si estás con una persona sólo por acompañar tu soledad,
irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.

Con los años aprendes que una compañía no significa seguridad

que sólo quién es capaz de amarte
con tus defectos y sin pretender cambiarte
puede brindarte toda la felicidad.

viernes, 30 de septiembre de 2016


Amanda, tierna Amanda: 

Te escribo para decirte que no quiero contarte nada.
Únicamente por abrigar la ilusión de que me leas despaciosa, cuando no puedas dormirte o te falte el sueño.
Te escribo entre dos calmas, con el reflejo solar en la página y con manos generosas que laboran palabras y palabras.
Es veintinueve de Septiembre, por no tener no tengo necesidad de salir de casa hoy.
Oigo alarde de pájaros, rumor de gentes que van o vienen, muchachos que alborotan con sus risas...
Atisbo por la ventana, un señor mayor, sentado en un banco de la avenida finge leer la prensa del día. Ha llovido esta noche pasada y el agua ha limpiado la atmósfera pero también  ha ensuciado las calles.
Siento que el aire rezuma tibieza vespertina, aromas de brezo, filamentos de tu voz.
Yo, nacido para correr, me fui en busca de quién soy, transitando en un sueño. Pero este alejamiento es muy penoso, se eternizan los días. ¡Si vieras que agonía!
El corazón que es la sede de los afectos, se inunda de una nostalgia que excede en las distancias, se agrandan en la ausencia, se valúan más ajustadamente.
En esta hora desacostumbrada cuando el color del tiempo es un azul flamante, la añoranza me ha retrotraído a aquel épico invierno cuando asistíamos a clase de literatura y leías tus relatos y a todos nos dejabas embobados. Es algo extraño.
Siempre nos queda la esperanza de lo que jamás podrá perderse. Brindo por aquellos lúcidos días. Entonces era imposible imaginar la tristeza.
Compasiva amiga, la debilidad del rebelde merece una piedad.
Te añoro, Amanda. Va siendo el momento de idear un encuentro.  
Entre tanto, para distraer la espera voy dejando caer, silenciosamente, cada queja, cada sollozo o risa sobre las letras. Más no temas, encima de mí las constelaciones tejen sucintas promesas.



lunes, 19 de septiembre de 2016

La vida, nunca es nuestra.
Nos la dan en custodia y, más tarde,
luego de haber andado un trecho por la tierra,
la dejamos ahí, sobre un ampo de luz,

con nuestra propia alma. 

jueves, 8 de septiembre de 2016

Calaba
A la localidad de Calaba recalan en verano cientos de personas. Casi nadie se conoce entre sí. (Y nadie hace nada por cambiar eso).
Se cruzan unos y otros por las calles, por los parques, por el paseo marítimo por cualquier parte pero no se saludan de viva voz. Las miradas se encuentran unos instantes y después huyen hacia otras miradas pero no se detienen. No hay necesidad de más. Sencillamente hay que saber qué gestos cumplir, y en que orden y ritmo o bien basta la mirada como respuesta al ademán de alguien.
Pasa una joven con una melena larga y rubia y el hombre que la mira contiene la respiración, parpadea y deja salir, pausadamente, el aire contenido entre los labios.
Sobran las palabras
Pasa una pareja, cogidos del brazo. Y una señora que pasea a su perrita, les mira con cierto interés, da un hondo suspiro, vuelve la mirada hacia su perrita Kuky, y continúa su paseo. 
Sin palabras.
Allí, en Calaba, pasan esas cosas y otras muchas.
Y no hay lugar más proclive para disfrutar y recrearse. Es un sitio mágico.
Al anochecer, en su despejado cielo se distingue una enorme y anaranjada luna que atrae todas las miradas.
Calaba es una noche estrellada. Canta el cielo en lengua astronómica. Y la luz en su idioma magnético.
Es una tierra de sol y de fresco aliento. El aire trae, a veces, aromas de flor de azahar por sus naranjos.
También por su variada floresta: hibiscos, buganvillas, jazmines, claveles chinos, geranios…
Al que llega por vez primera le impacta y al que sin detenerse mucho entra y hace un recorrido breve, se marcha cautivado.
Allí se vive como en ningún otro sitio. Uno no se siente asaltado por el trabajo, no hay obligaciones apremiantes. Nadie va con prisas, ni con hora. No es preciso el reloj.
Nadie es más que nadie. Ni menos. A nadie se le discrimina. A nadie se la distingue. Todos visten de manera informal y veraniega.
Es como una sociedad ordenada sin grandes diversidades de conducta o de autoridad.
La gente se desplaza de acá para allá de arriba hacia abajo, más cerca, más lejos, pero con el espíritu siempre animoso.
¿Problemas? Apenas. ¿Sufrimientos? Ninguno. ¿Sosiego? Todo. 
Debe ser el talante del visitante el que da a Calaba su forma. (Homenaje a las formas).
El mar, el sol, el clima, la naturaleza, han otorgado a Calaba el privilegio de crecer en ligereza. Y con todo ese entretejido, surge una imagen sólida y compacta.
En Calaba hay a cada momento un niño que desde una ventana ríe. Un perro que salta de contento alrededor de sus dueños al verles aparecer.
Y cuando llega la noche se iluminan las casas, las avenidas, los paseos, en ese momento la localidad se transfigura, se vuelve cristalina, transparente como una libélula.
Yo misma creo ser una luciérnaga. Y no sólo soy luciérnaga. Sino también el aire en que vuela. Y me disputo el día en gorjeos.
Con el resto de instantes separados por intervalos, de señales que uno manda y no sabe quien las recibe.



domingo, 4 de septiembre de 2016



 Pintar…

Pintar retratos sin modelo.
Primero pintar una dama poniéndose el sombrero ante el espejo, con un tenue matiz.
Después trazar, con firmes pinceladas, el retrato de un hombre, en blanco y negro.
Acaso el color sea lo de menos.
Quizá se pueda entonces pintar la realidad con sus luces y sombras para restablecer el orden.

jueves, 1 de septiembre de 2016

Cuando se vuelve de un viaje y uno le cuenta a alguien todo lo visto y visitado en su periplo por el mundo, cometerá un error en tratar de hacer ver a quien sea, su propia perspectiva de los sitios y las cosas tal como las apreció en el lugar mismo.

Cada cual lo verá según en el sitio en que esté situado. En su mente se reflejará una ciudad diferente. Un objeto con un símbolo distinto. La imaginación recorrerá lugares e itinerarios supuestos. Barrios con paisajes sin semejanza. Porque tú viaje se desarrolla solo en el pasado. Por lo tanto, ahora, lo qué ves está siempre a tus espaldas.

Ocurre que para no decepcionar a los oyentes el viajero describe las ciudades de las postales y no la que realmente han visto sus ojos; pero cada persona lleva en la mente una ciudad hecha solo de diferencias. Sin figuras y sin forma. Y cada uno/a las completa, las viste, las adorna, las sitúa a distintas alturas…

La mente del que escucha parte por cuenta propia, desmonta, reconstruye, sustituyendo elementos, desplazándolos, invirtiéndolos…
Por ejemplo: en la mente de un rey una flor se verá entre otras tantas flores y dentro de un inmenso jardín.
En la mente de un joven apuesto, un castillo se verá custodiado por valientes soldados y entre ellos estaría… él.
En la mente de una sencilla mujer, necesitada, es posible que sólo despertara su curiosidad algo relacionado con la carestía de las cosas y el modo de ganarse el sustento en aquellos lugares y, si la explicación es positiva, su mirada atravesará tundras, archipiélagos, cadenas de montañas…

Así como las postales no representan a la ciudad como es, tampoco lo que describas se entenderá como realmente tú lo quieres hacer ver.
Evocar tantos recuerdos te llevará a mezclar fechas y cambiar datos y elementos del relato en las descripciones.
Los gestos, las muecas, las miradas pueden servir tanto como las palabras.

Empezar a decir como debía ser la vida en aquellos lugares, el día a día noche tras noche.
Habrá gentes felices entre infelices… y en ella se irán dando forma a los deseos.


El viaje es: Un tiempo suspendido en mil reflejos. Que cambian según el itinerario cumplido al que cada día que pasa añade un día y su extrañeza. 

martes, 30 de agosto de 2016

Hay mensajes donde encontraras las raíces del mundo.

Los hay inservibles, perversos,
no dicen nada,
desde un punto de vista racional.

Aparentan inconformismo
a la par que despiertan aprensión
en la sutileza de los signos.
Se muestran como verdades científicas
o afirmaciones in-verificables.

Hay mensajes rodeados de simbolismo.

Parecen escritos por un salvaje,
por un lobo con dos patas
o por una rata azul.

Hay mensajes escritos en una gota de rocío.
Y es el asendereado corazón quien los trae.

Los hay que cuelgan de las paredes de nuestra fantasía,
desprenden una luminosidad rosada,
y están a años luz de su destinatario.


miércoles, 10 de agosto de 2016

DONDE HABITE EL OLVIDO


Quisiera volar, dejarme ir, hasta donde el corazón me conduzca:
Lejos, muy lejos... ¡donde habite el olvido!

Donde los miedos no perturben el sosiego,
donde el laberinto de las pasiones no condicionen la vida,
donde la percepción del tiempo carezca de virtud;
donde la apurada prisa pierda su razón de ser.

Allí, en los dominios sin luz de la conciencia,
donde sueño e irrealidad subsisten en noble sintonía.
Donde la memoria es aire,
el recuerdo niebla y la evocación vacío...

Allí, en ese tranquilo edén, de inmortales utopías,
donde todo lo vivido se funde en una misma tiniebla.
Donde el pasado es un mito,
el presente una quimera y el porvenir espejismo...

Allí, en tan mágico reino, sin historia,
refugiaré mi soledad
y animaré los silencios cantándole himnos a la deidad
que tuvo a bien acogerme en la gloria de la inopia.







lunes, 27 de junio de 2016

Cuando deje de llover, la tierra brillará,
encaprichados arabescos hará la luz en el horizonte.

Cuando la tempestad amaine y el astro sol se alce paulatino,
cuando ya los murciélagos revoloteen entre los árboles…
se abrirán nuevas vías,

diferentes caminos que harán posible nuevas alianzas.

lunes, 20 de junio de 2016

EN TIERRAS BAJAS

Aún no ha acabado el tiempo.
Todavía persiste el tiempo de las sombras,
pero no ha acabado el tiempo.

Falta un trecho ciertamente angosto,
mirando paisajes sin paisajes
en tierras bajas.


Por ello, ay, peregrino: habrás de seguir
sin ruido,             
sin ruido.

Únicamente el canto de los pájaros
y el sueño caliente en el pecho.

Y el corazón ahí, ahí.


sábado, 4 de junio de 2016

NOCHE
y nada más que noche.

Noche 
oscurecida de silencios.

Noche
sustentada en el agua.

Noche bandolera.

Noche
con dientes de sierra.

Noche sin edad.
sin raza,
sin verdad.

Noche
que retorna a la noche.

Noche sin terminar.

Noche
que se lleva el ensueño.

Noche sin dueño,
sin reino,
sin alma.

Noche soberana.

Intacta noche.


sábado, 28 de mayo de 2016

El destino del hombre está suspendido en un instante. 
Si el hombre cierra los ojos y si sopla un aire favorable podrá sentir, 
como es soplado hacia delante. 
Pero si ese mismo instante se mueve a contracorriente, 
llevará consigo el peso del destino del hombre hacia sabe dios que acomodo. 
El hombre anhela por encima de todo sobrevivir.

viernes, 20 de mayo de 2016

Mujer.
Llueve mansamente.
Después de la lluvia brilla claro el cielo, luce el arco iris.
¿Lo ves tú, mujer?

Canta la mañana, repican campanas, suenan en mi alma.
¿Las oyes tú, mujer?

¡Es la primavera! Florecen las plantas. El viento te llama.
¿Le escuchas tú, mujer?

¡Asómate al mundo. Oye al universo.

Mira su armonía y fíjate en mí.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Hay miradas que van más allá de otros ojos u otros cielos.
Hay miradas de altos vuelos.
Hay miradas que hay que enseñarlas a volar.
Hay miradas que ven mucho más de lo que quisieran ver.
Hay miradas que se desdicen a sí mismas.
Hay miradas que no se reconocen en otras miradas.
Hay miradas que acuden a nuestro socorro.

Hay miradas que nos reconcilian con los demás.

lunes, 9 de mayo de 2016



Deja que los ojos levanten el vuelo cual pájaros de aire.
Deja que refulgen con centelleo de oro frente al astro rey.
El mismísimo sol se place con ese fulgor que reverbera.
En la diáfana claridadlos fanales, se abren de par en par.

Van más allá de la mirada, hasta alcanzar el verde paraíso.

domingo, 1 de mayo de 2016



Para todas las madres del mundo
Tus manos no son sino relente frescura, rocío matinal.
Tienen la cualidad del agua, excavan, ahondan
y desde su fondo levantan olas de ilusión.
Son aves mensajeras, esconden mensajes descifrados en su plumaje.
Tienen la suavidad de las rosas.
Se abren al tacto de la luz.
Se ofrecen, confiadas, dan la bienvenida, congregan,
suscitan el encuentro.
Guardan el calor de los días entre sus dedos.

jueves, 28 de abril de 2016

Hay sueños... 

Hay sueños que acompañan en su despertar al alba.
Despiertan con las alas desplegadas,
                                          son aves migratorias:
se van, vuelven.
Acuden al reclamo de tu llamada.

Hay sueños perturbadores, dan sonrojo,
                                            siembran dudas,
                                            alumbran miedos,
hacen ver lo que no es.

                                           inmersos en falsas utopías,
                                           cautivos en su fabulación.
Tan celosos de sí mismos, que se esconden para soñarse
y terminan ahítos de tanto soñar.

Gravitan en el limbo de las sombras,
                                          preñados de delirios.
Cercan el reposo, juegan con el soñador.
Leen los pensamientos, susurran poemas al oído,

                                           revisten las noches de azul.

miércoles, 20 de abril de 2016

A lo lejos abril acecha entre los bosques.

El viento brama, verdea la campiña, blanquean las gotas de rocío.
El ávido reclamo de un astro araña el silencio con su centelleo vivaz.
El relámpago de una realidad estalla en el corazón de la primavera.
El sol se clava en el corazón de la música del viento y un hermoso misterio, como un crisol, funde los colores en un único orden.

A lo lejos el día se disuelve en dulzura y los sueños, tan llenos de color, terminan en la palma de mi mano.



lunes, 11 de abril de 2016




A ese abuelo entrañable.

Miro sus manos. Esas que tantas veces y con tanta ternura, tomaban mi mano mientras me susurraba: ¿Te vienes de paseo?
Mi corazón saltaba de alegría y sus ojos reían al verme tan feliz. 
Acomodaba su paso a mis pequeños pasos para cruzar la calle, mirando de lado a lado y, en un acto de cariño, presionaba sus dedos en mi palma para hacerme ver el riesgo si me paraba en medio de la vía. 
Ahora son mis manos las que ciñen sus dedos, ellas sirven de abrigo para esa impávida piel que ni el mismísimo sol entibia.  
Ahora es el afecto quien mitiga los fríos.
Lo mismo, igual a entonces, sus manos en mis manos, más hoy esos temblones dedos se aquietan con el tacto, se prestan al amparo, al calor de otra vida (sangre).

Hoy para ti estos versos, estas añoranzas, mi corazón en cada palabra. 

martes, 5 de abril de 2016




Surge la soberbia

Como ese insulto avieso y feo, que silba entre los dientes,
y busca en la persistencia una salida,
como amarillo sol que a la caída de la tarde

se cuela en los ojos y enturbia la mirada. 

jueves, 31 de marzo de 2016

La lujuria
Es como un animal bravío, no impone pausa,
embiste sin misericordia ni conciencia,
emite susurros ansiosos en mi oído,
acosa mi respirar.

Se disfraza de tierno cordero, sin piel ni huesos
pero despliega su poder incorpóreo.

Vive en mi razón y mis silencios,
me roba los sueños prodigiosos,
tira abajo las puertas de la decencia.


Su voz corroe el rojo de mi sangre.

martes, 15 de marzo de 2016


Juguemos

Juguemos a ser hombres.
Más, ¿cómo son, ciertamente, los hombres?
¿Quién les designa esa gracia?

¿Aquellos que deliberan, conspiran, se traicionan violentando la luz
en los espejos, subidos
sobre las torres de la ambición y la soberbia?

Prendidos entre el contento y la vanagloria,
esperan en su reino ver pasar al vuelo las alondras quemando las horas
de nostalgia, sin dar una respuesta.

Indiferentes y sin lumbre de fe,
únicamente algunos gravosos pensamientos se cuelan,
en el profundo vacío de sus conciencias.

Desanimados por abarrotadas nostalgias  y siendo menos fuertes
de lo que se creían, hacen estragos a la esperanza.
Ya que por sí solos no logran seguir una rebelión contra la libertad.

Juguemos.
Sí, juguemos limpio, entre tanto alguien se allega y nos dice
lo que es un verdadero “ser

o en conformidad: UN HOMBRE.

lunes, 7 de marzo de 2016

Maneras de ser mujer.

MUJER, inacabado boceto, inacabable certeza.
Mujer de aquí y de allá, distante en el sigilo, cercana en el día a día.
Mujer, igual al hombre, igualmente capaz; singularmente única.
Fascinante. Original.
Eres naturaleza viva, fructífera raíz, raigambre desplegada por toda la tierra.
En ti nacemos y acabamos siendo semilla aventada en el tiempo.
La luz depende de tus ojos, el sol sobrevive en su tez.
Das al atardecer tornasolado brillo.


Sobre ti, mujer, hay también un excelso cielo.

viernes, 26 de febrero de 2016

Delinquiría porque la ingenuidad de las consciencias livianas, despertaran de su letargo.
Por erradicar el desprecio, remedar el daño causado a lo largo de los siglos en nombre de un credo.

Por ver renacido de sus cenizas el corazón ardiente de tantos ignorados superhombres que entregaron su vida por salvar el alma de los demás mortales.
Por eliminar la amargura que anida en el pecho de los desfavorecidos aunque ni así desmayan en la esperanza.

Delinquiría porque los dioses y los ángeles se avinieran a darnos calor en esta noche desangelada, de sueños derrotados.
Por borrar la imagen ingrata, que se cuela como suavísimo felino en el inconsciente. 
Por ver el fruto de aquellas grandes esperanzas, que sembramos un día.



miércoles, 24 de febrero de 2016

Surge la soberbia

Como ese insulto avieso y feo, que silba entre los dientes,
y busca en la persistencia una salida,
como amarillo sol que a la caída de la tarde
se cuela en los ojos y enturbia la mirada.

Como alud que se desprende de la cumbre y,
violento y desgajado,
se precipita por esa quebradura de un hacer
manido e ignorado.

Como perro a la búsqueda de caza y
bajo los arañazos del hambre,
acomete a su presa y mordisco a mordisco,
atraviesa la noche y su espesura,

surge la soberbia.

viernes, 12 de febrero de 2016


Cuando llegas al pueblo en el verano, después de largos periodos

de ausencia, alzas los ojos con obstinada fijeza y ves la nevisca sempiterna en los altos de las cumbres y miras los montículos, los caminos hollados, 
andas despaciosamente y reflexionas y sientes la vibración del pasado.
Ves otros cielos, otras gentes, el encanto de la estrecha calle…
Ves parte del ayer habitando en tus ojos.
Ves la humilde casa, el jardín de los sueños abandonados,
la tupida sombra del parrado.
Ves kilómetros de espacio, las espaciosas praderías de tierna hierba,
ves pastorear a las ovejas,
al ducho pastor al abrigo del chamizo.
Ves a los campesinos laborando los campos.
Ves surcos de hormigas, en un trasiego hiriente.
Ves el prodigio de la memoria y sus signos.
Ves zonas de luz y penumbra prendidas al paisaje.
Ves y te ves fuera de todo.
Ves el tiempo roto.
Ves la incierta realidad del presente.

Ves el reino del hombre actual custodiado por lobos. 

miércoles, 3 de febrero de 2016

El silencio huele a grito.
El viento huye a las alturas de la osadía,
el silencio brama en la callada llanura.
Los héroes y los traidores del ayer y el hoy

exponen su versión de la historia.

domingo, 31 de enero de 2016


En la angustiosa bruma del insomnio
–tiempo desposeído que sustenta la vigilia-,
de los inservibles sueños,
envuelta en lienzo áspero,
nace la lujuria.


domingo, 24 de enero de 2016

Lástima de corazón.
Helado, tiembla, ante el furor que le humilla.
Dotado de transparencia, su esponjosa inconsistencia
- indefensa adarga -, donde se incrustan las flechas,
los dardos de la malicia.
Su traslúcido semblante, palidece en la desdicha.
Traga el acíbar amargo, que le escupe su enemigo.
Lascivo volcán de odio. 
Pobre corazón: Cautivo de su bondad...

miércoles, 20 de enero de 2016

Quiero llegar al mar desprotegido, con la misma inocencia de aquel niño que soñaba con el mar y el mar se avino a consentirle.
Quiero llegar al mar de oscura transparencia,
deleitarme y, ante tal magnificencia,
quedarme ahí… sintiendo los golpes de la sangre.
Levantar la cabeza, como hace un pájaro al beber y… aventurarme
en lo inefable de ese agua abrumadoramente azul,
buscando entre su fresca efervescencia una respuesta a mis vacilaciones

Quiero llegar al mar que me socorre, lavando mis pecados.
Voy al encuentro del canto de las aguas, pero no como una huida,
no como amarga desesperación, sino para tomar conciencia y ver si mi memoria mortal reside en los salinos subterráneos.


Quiero llegar al mar en primavera a esperar la venida de mi amado.

lunes, 4 de enero de 2016

Como perro sin dueño a la búsqueda de nadie, huérfano de todo, pálido de luna, perezoso de su suerte.
Como una sombra que ha perdido el alma
en la oquedad de los pasillos,
con el peso del aire y el silencio,
sonámbula y endecha,
nace la envidia.