sábado, 25 de mayo de 2013


La muchacha de los lirios.

Imagen humana de agua.
Vaga silueta, pequeña forma abriéndose camino entre la niebla;
pálido fantasma, renacido de la bruma.
La muchacha de los lirios,
presenta un aspecto mágico, infantil, como un personaje de teatro.
Envuelta en un extraño aislamiento
parece conducir la mirada hacia una esfera inmaterial.

Sus pasos son como los latidos de un corazón cansado:
lentos, pausados, silentes.

Se desboca mi corazón al contemplar la singularidad
de su semblante, su místico abatimiento.
(Mágica figuración  de la soledad,
sensual hasta la voluntad y el asco).  

Transportado a aquel estado primigenio del alma
reclamo su atención de mil modos, más ella…
cual lánguido ensueño,
cruza delante de mi vista,
en mudo ensimismamiento.

Ni un débil fulgor en sus increíbles ojos, plateados.

Y con ese halo de misterio la vi perderse
en inesperadas lentitudes.

Se adentraba en la nada, como flotando en el aire
entre remolinos de velos blancos.
Límpidos velos de agua.

Se fundía con el amanecer en un suavísimo violeta,
como un desdibujado reflejo.

Mi corazón se ahogó en un grito desnudo,
se arrumbó en la nostalgia.

sábado, 18 de mayo de 2013



Cesto y Luna: Paseo por el Sena


La luna en forma de ce se reflejaba en el agua oscura del río. Parecía ir tras la barca, como persiguiéndola. En un momento dado dio un salto y se posó en los antebrazos de Francois, que remaba con ganas. De ahí trepó hasta los hombros de Cecil Lescor, jugueteó durante breves instantes con su rizada cabellera y luego comenzó a deslizarse, suavemente, sobre su pecho, bajando más y más hasta quedar suspendida en su cintura de avispa. Siguió resbalando hacia el suelo; pero no se quedó quieta tampoco entonces, muy al contrario, como una centella pasó por encima de los pies de Gean-Luc sin detener su avance hasta llegar al cesto que se hallaba en un lateral del bote. Su diáfana claridad, creó un cerco plateado en medio de las sombras más en un instante se coló dentro ocultándose entre el tarro de paté, haciendo destellar el frasco de licor de anís, recreándose sobre el molde de la tarta Tatín con la complacencia de saberse muy segura allí. 

miércoles, 15 de mayo de 2013

Como perros perdidos en la noche.

Para qué equiparse hasta la frente
Para qué maniobrar con el rencor
Para qué disimular
Para qué llorar por llorar
Para qué encararse contra los demás hermanos
Para qué dar pasos de ciega congoja o amargo desamparo.
Para qué.

sábado, 4 de mayo de 2013


A TODAS LAS madres QUE ACARREAN SOBRE SUS HOMBROS EL PESO DEL CIELO. Articulan el deseo, el miedo, las inseguridades, en contraposición a la amistad, el amor, el compromiso, la familia. Y REMUEVEN SU VOLUNTAD PARA SEGUIR EN LA BRECHA, COMO UNA razón para continuar en su peregrinaje.