Hay mensajes
donde encontraras las raíces del mundo.
Los hay inservibles,
perversos,
no dicen nada,
desde un punto de vista
racional.
Aparentan inconformismo
a la par que despiertan
aprensión
en la sutileza de los signos.
Se muestran como verdades
científicas
o afirmaciones
in-verificables.
Hay mensajes rodeados de
simbolismo.
Parecen escritos por un
salvaje,
por un lobo con dos patas
o por una rata azul.
Hay mensajes escritos en una
gota de rocío.
Y es el asendereado corazón
quien los trae.
Los hay que cuelgan de las
paredes de nuestra fantasía,
desprenden una luminosidad
rosada,
y están a años luz de su
destinatario.
