El color de un ideal
Cuando la luz trémula te sofoque, busca un consuelo para tu rigor.
Cuando el páramo frío encienda el rencor de la razón,
y la hiel de los celos amargue el dulzor de tus afectos,
hilvana con hilos de sangre tu roto corazón y busca.
Busca... en esa voz hiriente que destila toxina, pero tú no bebes.
En esa mirada que quisiera inmolarte, y tus ojos convierte en ternura.
En ese rencor que levanta murallas contra la tolerancia y tu bondad derriba.
En esa mano que empuña resentimiento y tu franqueza desarma.
Busca, busca… el color que te defina.
Donde no haya olvido,
donde nunca mueren los abrazos,
y los pensamientos sean luz,
y el paisaje versifique al silencio,
y el tacto de amor de unos labios, rediman la inquietud;
y la alegría sea un mandamiento de fe.
Busca, busca, busca: El color de un ideal.