Tus manos.
Cuánta calor en su alma llevan,
cuánto cansancio arrastran.
Cuántas cicatrices marcadas a fuego,
cuánta arruga plegada.
Cuántos temblores ya marchitos,
cuánta sabiduría silenciada.
Cuántas dulzuras sin enojos,
cuánta fantasía agazapada.
Cuánto sol, cuanto brillo lunar,
cuánto movimiento de agua.
Cuánta pasión florecida en su paisaje
cuánto vuelo en sus alas.
Cuánto resplandor en su hermosura.
cuánta ternura aprisionada.
Cuánta fogosidad diluida en sus extremos
cuánto ardor en sus palmas.



