* A veces viene la tristeza
A veces viene la tristeza
desde el sol que oculta las orillas y su transparencia,
desde la madrugada que se llevó el ensueño,
desde un adiós que se quedó en espera.
A veces viene
escondida entre la lluvia,
en un éxodo furtivo,
con un intenso olor a primavera.
Viene, la tristeza,
a metamorfosear la calma,
a enredar el orden,
a viciar la luz.
Y viene también, a veces,
revestida de cansancio,
amparada en su simplicidad,
sin razón de ser tristeza.
Con la humedad rezumada del tiempo.
A veces guarda la tristeza un triste pesar,
y una chispa de ternura.
y un perdón envuelto en aire,
y una calidez remota.
Se muestra, a veces, la tristeza
como un rosal en invierno,
en la creencia de verse
con los nuevos brotes favorecida.
Irrumpe, desvelada,
en el asombro de una mañana.
Y tal mutación,
desmorona la estructura de la edad.
* Este poema está basado en uno del mismo título de
J. Á. Valente, en homenaje a tan insigne poeta.

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