martes, 7 de febrero de 2012


* A veces viene la tristeza


A veces viene la tristeza
desde el sol que oculta las orillas y su transparencia,
desde la madrugada que se llevó el ensueño,
desde un adiós que se quedó en espera.

A veces viene
escondida entre la lluvia,
en un éxodo furtivo,
con un intenso olor a primavera.

Viene, la tristeza,
a metamorfosear la calma,
a enredar el orden,
a viciar la luz.

Y viene también, a veces,
revestida de cansancio,
amparada en su simplicidad,
sin razón de ser tristeza.

Con la humedad rezumada del tiempo.

A veces guarda la tristeza un triste pesar,
y una chispa de ternura.
y un perdón envuelto en aire,
y una calidez remota.

Se muestra, a veces, la tristeza
como un rosal en invierno,
en la creencia de verse
con los nuevos brotes favorecida.
Irrumpe, desvelada,
en el asombro de una mañana.
                      Y tal mutación,
                      desmorona la estructura de la edad.

 

* Este poema está basado en uno del mismo título de

J. Á. Valente, en homenaje a tan insigne poeta.




No hay comentarios:

Publicar un comentario