sábado, 14 de febrero de 2015

AMARTE en la hora lunar
siendo testigo mudo el sentimiento.

Amarte entorno a un marco de tupido verdor
a son de la corriente de un riachuelo.

Amarte en el jardín secreto de los sueños
con la libertad del pájaro o la flor.

Amarte cuando cae el silencio
sintiéndote desnudamente estremecida.

Sabiéndote viva,
sabiéndote luz y desde la cual vivirme.
Porque duele esperar,
porque duele el grito de la carne.

Amarte en la evidencia de un abismo de tiempo:
hasta que tu alma me de la libertad.

Amarte entre tanto la naturaleza me pronuncia en tus labios.



No hay comentarios:

Publicar un comentario