miércoles, 10 de agosto de 2016

DONDE HABITE EL OLVIDO


Quisiera volar, dejarme ir, hasta donde el corazón me conduzca:
Lejos, muy lejos... ¡donde habite el olvido!

Donde los miedos no perturben el sosiego,
donde el laberinto de las pasiones no condicionen la vida,
donde la percepción del tiempo carezca de virtud;
donde la apurada prisa pierda su razón de ser.

Allí, en los dominios sin luz de la conciencia,
donde sueño e irrealidad subsisten en noble sintonía.
Donde la memoria es aire,
el recuerdo niebla y la evocación vacío...

Allí, en ese tranquilo edén, de inmortales utopías,
donde todo lo vivido se funde en una misma tiniebla.
Donde el pasado es un mito,
el presente una quimera y el porvenir espejismo...

Allí, en tan mágico reino, sin historia,
refugiaré mi soledad
y animaré los silencios cantándole himnos a la deidad
que tuvo a bien acogerme en la gloria de la inopia.







No hay comentarios:

Publicar un comentario