lunes, 9 de octubre de 2017

Prodigios

Se han unido la flor, el oro vespertino y mi hambre,
para reencarnarse en un realismo de todos los colores.

Siempre queremos que lo maravilloso nos deslumbre,
a pesar de no entender si el prodigio se presenta sólo para recordarnos
su existencia o, establecer un orden

ante un espacio tan luminoso y desnudo.

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