Perder un recuerdo no es perder un paraguas.
Perder el corazón no es perder el bono-bus.
Perder el miedo no es perder una bufanda.
Perder un amor no es perder la lista de la compra.
Perder un sueño no es perder el equilibrio.
Perder la voz no es perder la vez en la peluquería.
Perder la razón no es perder una apuesta.
Perder la paciencia no es perder el apetito.
Perder el rumbo no es perder el mando del televisor.
Perder la línea no es perder el metro de la línea 10.
Perder el sentido no es perder un sombrero.
Perder la fe no es perder un escapulario de la virgen María.
Perder la inocencia no es perder una carrera contra reloj.

No hay comentarios:
Publicar un comentario