El búho.
Enmudece
la ciudad.
El
cansancio se ha dormido.
El
silencio es testigo de la noche.
La noche
se hiela.
La helada
va adquiriendo consistencia de invierno.
La
frialdad sofoca rigurosas vaharadas de los sumideros.
Un búho
–desventurado fantasma de la oscuridad-,
picotea la
niebla que empaña los ámbitos yertos
Respira la
humedad de una austera negrura.
La
ausencia trasciende hasta el confín.
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