Dónde estás cuando asoma la luna,
dónde estás al despuntar la mañana,
cuando desde la más lejana estrella
en sigilo, clama mi extravío.
Cuando más allá de tus ojos,
los míos no alcanzan a ver entre la diluida lluvia del corazón.
Acude a mí llamada,
si tú estás todo alcanza su armonía.

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